Vóley
Victoria Michel: “Vamos por el campeonato y el ascenso”
La joven, pero experimentada, central entrerriana vuelve a jugar al vóley luego de un parate de cuatro años. Unas de las referentes del San Isidro que jugará la Liga Nacional de Vóley desde el 17 de febrero analiza su vuelta a eso de ser jugadora y a un equipo que quiere dar la vuelta en el Superdomo.
Por Manuel Ruiz
Hace cuatro años atrás, la paranaense Victoria Michel (25) era una de Las Panteras. Luego de cumplir todos y cada uno de los pasos necesarios dentro de la estructura de la Selección Argentina femenina de vóley, la central que ya jugaba en el máximo nivel nacional, era parte de la nueva generación de voleibolistas argentino que había ganado terreno en un seleccionado que había conseguido el pasaje a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en aquel histórico Preolímpico de Colombia. Además, tenía su segunda experiencia internacional defendiendo la camiseta del Erfurt alemán.
Ahí, en ese momento, en ese lugar, luego de 10 años dedicada casi por completo al deporte que había elegido desde niña, Victoria dijo basta.
La ficha que faltaba que caiga, cayó y Michel se alejó de las canchas para empezar a cursar una carrera universitaria, volver a Paraná y empezar a decir que no a todas y cada una de las propuestas que recibía de clubes para que vuelva a jugar.
Hasta que llamó la sanfrancisqueña Valentina González.
-¿Y? ¿Cómo es volver a ser jugadora de vóley?
-La verdad que fue sorpresivo. Yo no sabía que iba a salir de mí después de cuatro años. Si bien hace poquito empecé a jugar al beach, de manera recreativa y aunque son disciplinas distintas te da contacto con la pelota de nuevo, no sabía que iba a pasar bloqueando, atacando, y la verdad que me siento bien. También el nivel al que estamos no me exige tanto. Por eso creo que también me siento bien, porque si hubiese sido volver directamente a jugar la Liga Argentina, quizás sería otra cosa. Pero como estoy acá, solo me importa sentirme bien acá.
-¿Y por qué volviste a jugar?
-Por la Vale. Hay influencia de Juan (NdeR: Juan Cruz Oberto, su pareja y ex jugador del primer quipo de básquet de San Isidro que ahora juega en Atenas) también, en el sentido de que conozco el club por él. Tenía como esa sensación de que San Isidro es un club de ciudad, pero que se siente como un club de pueblo: la calidez humana, venís a la cancha y está llena, los nenes corriendo todo el día, las bicis afuera… Fue eso y con Vale compartimos desde chicas un montón. Cuando ella acepta volver a jugar. me escribió, y yo la ignoré completamente. Porque la persona que me escribía ni lo pensaba: gracias por tenerme en cuenta, pero no, no quiero. Y además la Liga Nacional dura dos meses, no me interrumpe con el cursado de la facultad. Si bien tengo que ir al hospital para hacer las prácticas lo pude manejar yendo más días en diciembre, y ahora en enero y febrero mis compañeros me hicieron la gamba para que pueda jugar.
-¿Te costó en el momento tomar la decisión de dejar de jugar?
-No. Estaba tan cansada que no. Yo estuve en proceso de Selección desde los 13: Premenor, Menor, Juvenil y Mayor. Y todo ese trajín de todo el año, tantos años, el club, la Selección, irme afuera me fueron agotando hasta que lo mejor era parar y dedicarme a estudiar qué era lo que quería hacer. Quería estudiar kinesiología y tome la decisión sin que me importe mucho más nada.
-El año que dejas era año de Juegos Olímpicos y vos habías estad en ese Preolímpico, osea podrías haber sido olímpica y decidiste dejar…
- Y no me juzgo. Por algo lo hice. Imaginate cómo estaba. Miro todo con cariño, siendo cliché, tengo momentos en los que pienso en qué bueno que hubiera sido si se hubiera dado de otra manera, si yo hubiera tenido otra cabeza ... Igual todo me ayudó a ser lo que soy ahora. Para dedicarte profesionalmente a esto normalmente te vas de tu casa desde muy chica. Te vas de la familia, de las amistades, y son desarraigos que a uno lo van afectando, quieras o no.
- ¿Qué entendés que es lo que más te está costando en esta vuelta a jugar?
- No siento que me cueste algo en particular. Ahora tengo otro rol. Si bien tengo 25 años, acá tengo rol de mayor. Dar el ejemplo, tener mucha más paciencia, buena cara, buena onda, buena energía, hablar, alentar. Rol de líder, de empujar, de exigir, porque necesitamos que haya competencia. Que los entrenamientos se vivan con la exigencia de partido. Lo estoy disfrutando. Y ese rol que tengo ahora entiendo que no me permite enojarme o frustrarme. Es más, me daba curiosidad antes de que me llamen cómo sería, como jugaría con mi mentalidad, o mi cabeza ahora que siento que es distinta a la de antes. Y, por ahora, todo va bien.
-¿Y qué liga crees que vamos a tener?
Yo creo que va a ser una liga muy buena. Estamos apuntando muy alto, a lo más alto que podemos lograr, que es el campeonato y el ascenso. Sabemos que tenemos equipo, pero sabemos también que no hay que relajarse ni un punto, porque cualquiera te va a venir a jugar, nadie te regala nada. Nadie te va a regalar los puntos, hay que ganárselos, pero tenemos confianza de que va a ser una buena liga.
-¿En qué etapa de equipo está San Isidro? ¿Qué están haciendo bien, que les falta?
- Analizando los amistosos, nos ha ido bien contra equipos de la Liga Argentina. Hemos perdido, y ganamos, pero sobre todo hemos ganado en eso de jugar y sumar partidos juntas, como equipo. Conocernos. En momentos salieron cosas buenísimas. También se lo atribuyo a la experiencia de cada una, que permite que haya aspectos que funcionen sin conocerse tanto en la cancha. Las chicas que entran del banco también aportan lo suyo. Si bien hay un montón de detalles y cosas que mejorar y corregir, estamos bien. Sabemos que estamos imponiendo una imagen de que somos fuertes y tenemos la localía, que no es nada menor.