San Francisco
Una policía estando de civil detuvo a un peligroso delincuente que apuñaló a un joven
Se trata de María Cecilia Chiabodano, quien actuó fuera de su horario laboral y sin equipo redujo a un hombre que estaba robando.
La labor de la Policía de la Provincia de Córdoba se desarrolla las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Una tarea que, muchas veces, pasa desapercibida o se da por sentada. En este sentido, en dialogo con AM 1050, la sargento ayudante, María Cecilia Chiabodano, quien relató una intervención reciente que ocurrió en San Francisco.
“Todo sucedió en mi día libre”, comenzó contando Chiabodano. Tras culminar su turno en la División Antecedentes a las 12 de la noche, ella asistió a una fiesta de disfraces. Sin embargo, lo que parecía una noche tranquila se transformó en una intervención policial. "Cuando salí, alrededor de las 4 de la mañana, vi lo que parecía ser una pelea callejera. Me bajé del auto y corrí hacia ellos, identificándome como policía", explicó. En ese momento, un joven le informó que había sido apuñalado, por lo que la sargento actuó rápidamente.
Gracias a su intervención, detuvo al agresor, quien, al ver que no podía escapar, dejó caer el cuchillo. La situación no fue sencilla: "Nadie alrededor colaboraba. La gente se detenía a mirar, pero nadie llamaba al 911. Fue frustrante", comentó Chiabodano, destacando la falta de apoyo de los testigos. Su esposo, quien la acompañaba, también fue clave en la reducción del agresor.
Durante la retención, el sospechoso intentó justificar su acción, alegando estar en libertad condicional y ofreciendo dinero a la sargento para evitar ser detenido. "Por supuesto que no acepté", aseguró Chiabodano. La agresión, que ocurrió durante un intento de robo, dejó a un menor apuñalado. "Quisieron robarle el celular y la bicicleta", recordó.
A pesar de no estar de servicio y sin equipo de protección, Chiabodano pudo reducir al agresor gracias a los cursos de defensa personal que realiza cada año. “Esas capacitaciones nos preparan para enfrentar situaciones como estas, incluso fuera del horario de trabajo”, destacó.
La sargento Chiabodano también recordó que, más allá de ser policía, su vida personal está muy presente. "Este trabajo lo llevo en la sangre. Mi papá fue policía durante 38 años y, desde chica, siempre quise seguir sus pasos. Aunque él no quería que me dedicara a esto, terminé entrando a la Escuela de Suboficiales", comentó. Con 18 años en la fuerza, Chiabodano sigue demostrando su compromiso y valentía, incluso fuera del uniforme.
"Les pido a los ciudadanos que no tengan miedo. Muchas veces la gente no declara o no da su nombre por temor, pero es fundamental colaborar. Una llamada al 911 puede hacer la diferencia", expresó con firmeza.