Seguridad vial
San Francisco ante el desafío de frenar los accidentes de moto
Gran conmoción causó la noticia de la segunda víctima fatal que se registró en cuatro días por siniestros de tránsito. La pérdida de estas vidas es un saldo luctuoso que exige a repensar el modo cómo nos manejamos en las calles. Y también obliga a las autoridades a diseñar estrategias más allá de los controles.
San Francisco atraviesa una situación alarmante en cuanto a la seguridad vial, con la pérdida de dos vidas en solo cuatro días a raíz de siniestros de tránsito. La tragedia de estas muertes exige una reflexión profunda sobre el comportamiento de los conductores en las calles y plantea un debate urgente sobre las medidas que las autoridades deben tomar para evitar más víctimas. La relación entre las motocicletas y los accidentes de tránsito en esta ciudad se convirtió en una cuestión central que no puede ser ignorada.
El último siniestro fatal ocurrió este 2 de abril, a las 6 de la mañana, cuando un joven de 27 años, identificado como Ignacio Albarracín, perdió la vida tras un choque frontal entre dos motocicletas en el barrio Sarmiento. En la moto que conducía iban tres personas. La otra motocicleta involucrada en el accidente era conducida por un joven de 22 años, quien viajaba acompañado de una mujer. Las circunstancias del accidente aún están siendo investigadas, pero lo cierto es que el saldo fue trágico: Albarracín murió en el lugar y los otros involucrados fueron trasladados al hospital con heridas de diversa gravedad.
Solo cuatro días antes, el 29 de marzo, un nuevo siniestro, esta vez protagonizado por un motociclista de 18 años, elevó la preocupación en la comunidad. Tomás Nahuel Bravo perdió el control de su moto y terminó estrellándose contra un poste en avenida Urquiza e Independencia. Este tipo de accidentes, sumados a los numerosos incidentes "auto-moto" o "moto-moto" que ocurren todos los días, evidencian un patrón de inseguridad que se repite.
El crecimiento de los siniestros viales, especialmente los relacionados con motocicletas, enfrenta a la ciudad a un dilema complejo: ¿cómo mejorar la seguridad vial? Por un lado, algunos sectores exigen la declaración de la "emergencia vial" que implique medidas más drásticas y urgentes. Por otro, desde la municipalidad insisten en que la clave está en los controles y la planificación vial, con obras y medidas específicas para que las motos circulen de manera segura. Instan a la prevención y educación para una cultura vial más responsable.
A nivel global, la seguridad vial es uno de los objetivos prioritarios, y en concordancia con los esfuerzos de Naciones Unidas, el Plan Mundial para el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial busca reducir a la mitad las fatalidades y lesiones para 2030. Sin embargo, en un país como Argentina, donde se registran entre 10 y 11 muertes diarias en accidentes viales, los desafíos son enormes.
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Más controles en las calles
La respuesta de las autoridades locales fue principalmente el refuerzo de los controles viales. Los operativos de control vehicular realizados por la Departamental San Justo de Policía de Córdoba, en conjunto con la Dirección de Seguridad Vial y el Grupo de Saturación Móvil, buscan reducir las infracciones y evitar la circulación de vehículos sin documentación, casco o con vehículos en mal estado. Durante la última semana, se llevaron a cabo controles en diversos puntos de la ciudad, con el secuestro de varias motocicletas por diversas infracciones, incluyendo la falta de documentación y el incumplimiento de normas de seguridad.
El objetivo de estos operativos es claro: prevenir la siniestralidad y asegurar que los conductores respeten las normativas. Sin embargo, la efectividad de estos controles sigue siendo un tema de debate.
Las estadísticas internacionales muestran que un control más estricto del tránsito, junto con la educación vial, puede reducir considerablemente los accidentes graves. Es que cuando los controles disminuyen, también lo hace el respeto por las normas, aumenta la velocidad y la imprudencia, especialmente entre motociclistas listas jóvenes.
En este contexto, es necesario preguntarse: ¿cómo lograr que el tránsito en San Francisco sea más seguro? La respuesta parece estar en una combinación de medidas, que incluyan no solo más controles, sino también una mayor concientización sobre la importancia de respetar las normas y una planificación vial.