Vóley
Más vale que la vamos a jugar
Andrés Massoni y Fernando Magnano, analizan lo que significo esta Liga Nacional para el vóley de San Isidro y la ciudad. La locura que se volvió sueño y se hizo realidad en el Superdomo.
Por Manuel Ruiz | LVSJ
La frase del título no es mía. Es del vicepresidente del Club Atlético San Isidro, Fernando “Pipi” Magnano. Fue la respuesta ante la consulta de este medio de si ya conseguido el ascenso, San Isidro iba a jugar la edición 2026 de la Liga Argentina Femenina de vóley.
Es que el éxito deportivo, esta vez, vino con el éxito operativo alcanzado y eso potenció las ganas de hacer por parte del grupo de dirigentes, allegados y padres que formaron parte del detrás de escena de la Liga Nacional.
Ser sede de un torneo de diez días, con 14 delegaciones, todo el aparato arbitral y de dirigentes de la Federación del Voleibol Argentino, con transporte, alojamiento, dos canchas en simultáneo, trasmisión televisiva obligatoria y que todo salga todo bien, es también un mérito de un San Isidro que esta semana ganó en todos lados.
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Andrés Massoni, dirigente del club y actor clave en San isidro desde el vóley de la institución sostuvo “se cumplió todo, independientemente de lo deportivo, desde la organización salió todo bárbaro, todos los clubes nos lo hicieron saber, nos agradecieron y entonces creo que esa es la satisfacción más grande que genera. Al resultado deportivo uno lo sueña, pero creo que el otro campeonato fue muy importante. El acompañamiento de la gente la verdad que me llenó el alma. Poder ver a todas las nenas del vóley del club, los chicos del básquet, alentando, cantando por Sani es la satisfacción más grande que uno puede tener”.
“La verdad que es una alegría inexplicable para nosotros”, comienza su charla Magnano con LA VOZ DEPORTIVA, “el objetivo era primero realizar el torneo en nuestra ciudad. Y llevarlo a cabo en esta infraestructura soñada para jugar porque afuera teníamos una temperatura que no se soportaba y adentro ni se notó, con el servicio de comida de Organización Cacho atendiendo a todas las delegaciones, no hubiese sido posible sin el apoyo de la Municipalidad, el Gobierno de Córdoba. Encima se pudo terminar así, coronándolo con el campeonato”.
Magnano además dimensionó lo que significa el logro deportivo, con ascenso y título para él “es clave para seguir recuperando nuestra identidad como un club que apuesta al vóley. Cuando Andrés empezó a apostar de nuevo por el vóley que se había, no te voy a decir desarmado, pero sí había disminuido el número de chicas que lo practicaban, comenzó un proceso del cuál hoy se ven los frutos. Mañana más de una nena va a querer ir a jugar a San Isidro y eso es lo que nosotros queremos: que todos los chicos estén adentro del club más lindo de la ciudad que hay que es San Isidro. Logramos ese sentido de pertenencia que buscamos desde hace mucho tiempo, que todos los chicos estén vestidos con la camiseta roja, que hayan venido a alentar todos los días del torneo, ver a las chicas del vóley tocando los tambores en la tribuna la verdad es espectacular y además conseguimos un campeonato que no se da todos los días. Ha sido un evento histórico para el club y para la ciudad”.
“Es un salto de calidad y de jerarquía a la disciplina en la ciudad para todos los clubes. Por todo lo que están haciendo bien los demás clubes como El Tala, El Ceibo, a todos los que apuestan a la disciplina. Yo creo que un campeonato de esta magnitud jerarquiza muchísimo, potencia e incita a que muchos papás se sumen, que es lo que muchas veces falta en los clubes que se sumen a laburar por las instituciones para que esto sea posible y se puedan dar estos procesos que le terminan haciendo bien a las instituciones a y al deporte de la ciudad”, finalizó.
Con los laureles conseguido dentro y fuera de la cancha. Para el ahora más urgente y para un futuro en el mediano y largo plazo, desde San isidro no bajan la intensidad y se pondrán a trabajar para poder traer la Liga Argentina a la ciudad, porque está confirmado, lo dijo Magnano al ser consultado por si San Isidro el año que viene dirá presente en la máxima categoría del vóley argentino después de 19 años: “más vale que la vamos a jugar”.