Fútbol
Gabriel Vercesi y su experiencia en Ecuador
El reconocido preparador físico de nuestra ciudad forma parte del cuerpo técnico del Barcelona de Ecuador, uno de los equipos más grandes de dicho país.
El preparador físico Gabriel Vercesi, reconocido en San Francisco por su trayectoria en El Ceibo, está viviendo una experiencia internacional en el fútbol ecuatoriano. Actualmente forma parte del cuerpo técnico de Barcelona de Guayaquil, uno de los clubes más grandes de Ecuador. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, habló sobre su rol en el equipo, las diferencias con el fútbol argentino y cómo lleva su vida en Guayaquil.
Un club grande, una experiencia profesional
“Es una experiencia muy buena. Estamos en un club muy grande. Lo comparamos con River o Boca, de allá de Argentina, para que tengan dimensión del profesionalismo que hay”, expresó Vercesi.
Sobre la dinámica de trabajo, detalló: “Entrenamos muy temprano, siete y media. Arrancamos ya en el gimnasio con un poquito de ejercicio preventivo con los jugadores. Después, a las ocho y media, el entrenamiento real. A esa hora ya nos concentramos todos y vamos abajo a la cancha”.
En cuanto a su rol en el cuerpo técnico, explicó que llegó al club gracias a una recomendación de Federico Zurbriggen: “El que me trajo fue él, así que agradecerle por darme esta oportunidad. Necesitaba a alguien que esté entre el cuerpo médico y el cuerpo técnico. O sea, el nexo soy yo. Cuando los jugadores ya el kinesiólogo los deja, los agarro yo para ponerlos a punto en cancha”.
Vercesi forma parte de un equipo de trabajo amplio: “Tenemos tres médicos en el cuerpo médico: un deportólogo, un traumatólogo y un médico generalista. Después, cinco kinesiólogos, dos nutricionistas y somos tres preparadores físicos. Está el chico Ariel, que se encarga de los GPS. Yo estoy en la prevención y puesta a punto, y ayudándole a Federico cuando necesita ayuda. Después, tenemos los dos técnicos ayudantes y la persona que hace videos”.
Diferencias con el fútbol argentino
Consultado sobre las diferencias con el fútbol en la Argentina, Vercesi destacó el nivel de profesionalismo del club: “Yo no he trabajado a este nivel en nuestro país, pero acá es todo muy profesional. Desde la ropa, todo lo que te dan, cómo se arma todo. Los utileros te arman todos los trabajos en cancha, te traen toda la utilería. Cuando llegamos, tenemos nuestra ropa, está limpia la habitación. Tenemos una habitación de concentración, es como si fuera un hotel dentro del club”.
También resaltó la infraestructura del equipo: “No hay nada que envidiarles a los clubes de Primera División en la Argentina. Hay un estadio para 65.000 personas. Tengo entendido que puede llegar a jugar la Selección de Ecuador con Brasil acá”.
Prevención de lesiones y ritmo de competencia
El preparador físico también habló sobre la incidencia de lesiones en el fútbol y la diferencia con la liga local: “Aquí no tenemos muchas lesiones en las rodillas. Sí hubo problemas de ligamentos, pero ligamentos internos o colaterales, porque el piso mojado hace que los jugadores patinen. No es que tengamos lesiones de ligamentos cruzados. En este momento no hay. Hay operados de otros años, pero en este último año no tenemos nada”.
Explicó que la carga de partidos influye en la prevención de lesiones: “Si no hacés una buena pretemporada, no tenés tiempo para hacer mucho trabajo en el área porque hay que cuidarlos. Tanto en la Argentina como acá, se está jugando cada tres días. Entonces, tenés que estimularlos, mantener lo que hicieron en la pretemporada. En la semana que hubo fecha FIFA se pudo trabajar un poco más, pero la idea es siempre mantener lo que el jugador ya tiene”.
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La adaptación a la vida en Ecuador
Más allá del trabajo, Vercesi contó cómo lleva su nueva vida en Guayaquil: “Estamos lejos de la familia, pero bueno, no es fácil. Me van a venir a visitar cada dos meses, esa es la idea. Pero es una experiencia muy linda”.
Sobre la ciudad, reconoció que le advirtieron sobre la inseguridad: “Guayaquil es una ciudad muy grande. Todos me dicen lo mismo, que es peligrosa de noche. Nosotros, del entrenamiento, vamos al departamento o al hotel. Mucho no salimos, así que no sabemos eso de la peligrosidad, pero es una ciudad grande. De todas formas, estoy cerca del club, a 10, 15 minutos, así que vamos bastante rápido”.
Finalmente, recordó cómo tomó la decisión de sumarse al proyecto en Ecuador: “Federico Zurbriggen ya me había hablado hace dos años, cuando estaba en Lima, y quedó ahí. Ahora se dio esto y dije: ‘Bueno, ¿por qué no?’. Si bien no tengo 20 años, vamos a intentarlo y a ver hasta dónde podemos llegar. Hoy estamos acá y la idea es hacerlo lo mejor posible para el Barcelona”.
Por último, Gabriel les envió un mensaje a sus seres queridos: “Saludos a mi familia, a mis niños, mi señora, mis hijos, mi suegro, mi padre, mi sobrina. También quiero mandarle un saludo a mi club, a El Ceibo. Así que bueno, les dejo saludos a todos por allá".