Arquitectura
El edificio Clemente: ícono de calidad y modernidad en La Francia
La familia Buffa inauguró el pasado viernes un edificio de siete pisos que combina calidad constructiva, innovación y un fuerte sentido de pertenencia comunitaria. Con 34 departamentos y locales comerciales, el Clemente marca un hito en el desarrollo urbano de la región.
La localidad de La Francia vivió el pasado viernes un momento histórico con la inauguración del edificio Clemente, el primero de altura en la zona. Con siete pisos, 34 departamentos y cuatro locales comerciales, este proyecto es el resultado de una década de trabajo y esfuerzo de la familia Buffa, propietaria de la empresa Superblock, reconocida en la región por su trayectoria en la fabricación de bloques de cemento.
La idea de construir un edificio de esta envergadura en La Francia surgió hace más de 10 años, cuando la familia Buffa adquirió un terreno en el centro del pueblo. "La idea era hacer algo destacado, una buena construcción que le devolviera al pueblo parte de lo que nos ha dado", explicó Víctor Buffa, quien junto a su hijo Roger lideró el proyecto.
El arquitecto Eduardo Cervera fue el encargado de diseñar un edificio que, inicialmente, contemplaba cuatro pisos, pero que finalmente alcanzó los siete niveles, incluyendo una terraza con solarium, pileta y quinchos. "Cuando vimos el proyecto final, nos maravillamos", recordó Roger Buffa.
Desafíos y superaciones
La construcción del Clemente no estuvo exenta de dificultades. Desde la pandemia hasta la muerte de uno de los constructores en un accidente de tránsito, la familia Buffa enfrentó múltiples desafíos. "Tuvimos que salir a buscar una empresa constructora en Córdoba, porque en un pueblo tan chico no hay empresas especializadas", explicó Roger.
La elección de materiales fue clave para garantizar la calidad del edificio. Se utilizaron bloques de hormigón, ladrillos cerámicos y yeso aplicado a mano por especialistas bolivianos. Además, se implementaron medidas de insonorización, como molones de tergopol entre los pisos, para garantizar la privacidad de los residentes.
Impacto en la comunidad
El Clemente no solo transformará el paisaje urbano de La Francia, sino que también impulsará el desarrollo local. "Es un orgullo para el pueblo. La gente ya lo ve como un ícono", afirmó Víctor Buffa. El edificio ha atraído a compradores de localidades vecinas como Colonia San Bartolomé y Villa Concepción del Tío, consolidando a La Francia como un punto de referencia en la región.
Además, el proyecto generó empleo local y fomentó la colaboración con empresas de la zona, como la Cooperativa de Servicios Públicos, que trabajó en la instalación del sistema eléctrico.
Para la familia Buffa, el Clemente es más que un edificio: es un legado. "Queríamos devolverle al pueblo algo que quedara para siempre", expresó Roger. Aunque no tienen planes inmediatos de replicar el modelo en otras localidades, esperan que su proyecto inspire a otras comunidades a invertir en sus propios pueblos.
El edificio Clemente no solo es un logro arquitectónico, sino también un regalo para la comunidad de La Francia. Con su diseño innovador, espacios comunes de primer nivel y un enfoque en la calidad y la seguridad, este proyecto marca un antes y un después en el desarrollo urbano de la localidad. El Clemente no es solo un edificio; es un símbolo de progreso y pertenencia para La Francia.
Ejemplo de calidad constructiva y diseño innovador
El edificio cuenta con departamentos de uno, dos y tres dormitorios, diseñados para adaptarse a las necesidades de diferentes tipos de familias. Cada unidad está equipada con aberturas de aluminio y doble vidrio con cámara de aire de 10 milímetros, lo que garantiza un excelente aislamiento térmico y acústico.
En la planta baja, cuatro locales comerciales ofrecen espacios amplios y versátiles, ideales para emprendimientos gastronómicos, oficinas o bancos. Además, el edificio dispone de cocheras ubicadas en un nivel accesible y seguro.
Espacios comunes
Uno de los aspectos más destacados del Clemente es su terraza, un espacio diseñado para el esparcimiento y la recreación. Con una pileta de 8 metros, solarium, asadores y quinchos, la terraza es el lugar perfecto para disfrutar de vistas panorámicas del pueblo.
El salón de usos múltiples (SUM) está equipado con heladera, horno, aire acondicionado y pava eléctrica, lo que lo convierte en un espacio ideal para reuniones familiares o eventos sociales. Además, el diseño integra cerámico y pasto sintético, creando un ambiente moderno y acogedor.
Seguridad, prioridad absoluta
La seguridad fue uno de los pilares en la construcción del Clemente. Cada departamento cuenta con puertas blindadas de nueve pestillos, un nivel de protección poco común en edificios de la región. Además, el acceso al edificio y a las cocheras está controlado por cerraduras magnéticas y llaveros de proximidad, lo que garantiza un entorno seguro para los residentes.
Eficiencia energética y sustentabilidad
El edificio fue diseñado con un enfoque en la eficiencia energética. Se instaló un transformador de 250 kva para garantizar el suministro eléctrico, incluso en momentos de alta demanda, como cuando los residentes utilizan sus aires acondicionados.
Aunque por el momento no se han implementado sistemas de energía renovable, la familia Buffa no descarta la posibilidad de incorporar paneles solares en el futuro, siguiendo el ejemplo de su fábrica, donde ya producen el 50% de la energía que consumen.
Materiales y detalles constructivos
La calidad de los materiales utilizados en la construcción del Clemente es otro de sus sellos distintivos. Se emplearon bloques de hormigón, ladrillos cerámicos y yeso aplicado a mano por especialistas bolivianos. Para garantizar la insonorización, se colocaron molones de tergopol de 16 centímetros entre los pisos, lo que asegura que los ruidos no se transmitan entre departamentos.
Los pisos están revestidos con porcelanato, un material duradero y de fácil mantenimiento, mientras que las paredes y techos fueron terminados con yeso, lo que aporta un acabado impecable.
El sistema cloacal
En cuanto al sistema cloacal, el edificio Clemente cuenta con una solución innovadora para una localidad que aún no dispone de red de cloacas. “En el patio interno, donde estaba el aljibe, construimos un gran digestor cloacal de más de 20.000 litros, que procesa los residuos a través de un sistema de tratamiento biológico. Las bacterias descomponen los desechos, convirtiéndolos en líquido que luego es enviado a siete pozos absorbentes, tres internos y cuatro externos”, explicó Víctor Buffa. Además, el sistema está preparado para adaptarse a la llegada futura del servicio de cloacas.