Bienestar
Deporte y alimentación sana, las armas de Luciana contra la endometriosis
En el Día Mundial de la Endometriosis contamos la historia de Luciana Forlini, llena de esperanza y resiliencia. Enfrentó a la enfermedad y se convirtió en madre de mellizas. El deporte y la alimentación sana jugaron un papel crucial en su recuperación.
Por Isabel Fernández | LVSJ
Con 43 años Luciana Forlini le ganó a la endometriosis. No solo logró tener a sus mellizas Morena y Josefina de 3 años después de varios tratamientos, sino que además enfrenta día a día a la enfermedad con las armas del deporte y la alimentación sana que adoptó como estilo de vida.
Cada 14 de marzo se celebra el Día Mundial de la Endometriosis, que tiene como objetivo visibilizar y dar a conocer esta enfermedad que, según la OMS, afecta alrededor de 190 millones de mujeres en todo el mundo, siendo la primera causa de dolor pélvico crónico.
La endometriosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por un sangrado abundante y un dolor persistente, incapacitante y muy intenso que suele empeorar durante la menstruación.
Se estima que, en la Argentina, alrededor de un millón de mujeres padecen endometriosis, aunque no existen datos oficiales. La mayoría de las mujeres afectadas tienen entre 15 y 50 años. Entre el 30% y el 50% de las mujeres infértiles pueden tener endometriosis como causa subyacente.
Desde los 14 años, Luciana comenzó a tener ciclos menstruales muy dolorosos y abundantes. Aunque los médicos sospechaban que podría tener endometriosis debido a antecedentes familiares, en su adolescencia no se realizaron estudios específicos ni se profundizó en el diagnóstico. Fue recién a los 29 años, cuando decidió buscar un embarazo, que se confirmó la enfermedad mediante estudios especializados como la histerosalpingografía y una videolaparoscopía.
La endometriosis no solo afectaba sus órganos reproductivos, sino que también había generado adherencias entre el útero y el intestino. A pesar de someterse a varias cirugías para limpiar las trompas y los ovarios, y realizar cinco tratamientos de fertilización asistida (incluyendo un procedimiento de alta complejidad llamado ICSI), el camino hacia la maternidad fue largo y emocionalmente desgastante.
Sin embargo, en ese difícil camino, Luciana encontró una aliada inesperada en la actividad física y la alimentación saludable que desde entonces son pilares fundamentales en su vida para mantener a raya a la enfermedad.
“Comencé a correr en 2015 como una forma de fortalecer el cuerpo y la mente. El correr no solo mejoró mi salud emocional durante los tratamientos, sino que también ayudó a reducir los síntomas de la endometriosis. Todos estos años que estuve corriendo y después de la operación, no volví a tener dolores”, aseguró Luciana a LA VOZ DE SAN JUSTO.
“Un doctor en Córdoba me dijo: ‘la endometriosis vuelve si tus defensas bajan’, entonces me di cuenta que tenía que tener una vida más saludable. Para mí fue un cambio importante, siempre me gustó el arte, la música y era cero actividad física, pero ahora para correr es todo. Participo de maratones e incluso el año pasado corrí los 42 K, fue mi más alto objetivo”, recordó.
Luciana, -que integra el grupo Endo Vida que reúne a mujeres con endometriosis de San Francisco y la zona- agregó que, además de la actividad física “cambié totalmente mi estilo de alimentación por uno más saludable, sin comer alimentos que inflamen, me cuido mucho. A veces me dicen que me cuido por estética, pero no tiene nada que ver con eso, sino con una cuestión de salud, no solo me mejoró la endometriosis, sino que es bueno para prevenir otras enfermedades como la diabetes, hipertensión, etc.”.
“Después de mi operación y de cambiar mi estilo de vida tanto en la alimentación como en la actividad física, actualmente tomo anticonceptivos que inhiben la evolución por completo y son los que frenan el avance de la enfermedad”, dijo.
En 2022, Luciana logró el embarazo de sus mellizas que hoy tienen 3 años y son el centro de su vida. “Una de las de las consecuencias que se tiene con esta enfermedad es la infertilidad y hay que pasar por un tratamiento. Solo el que lo pasa, sabe lo difícil que es y lo que se vive emocionalmente, psicológicamente es demasiado invasivo. Si no se tiene una terapia de apoyo, la contención familiar y de los profesionales es muy difícil sobrellevarlo, porque te inyectan hormonas, cambian los estados de ánimo y hay frustración cuando el resultado no es el esperado. Hoy después de todo eso, gracias a Dios tengo a mis nenas”, manifestó.
No es normal
Luciana cuenta su historia para concientizar y alertar a madres y padres sobre los síntomas de esta enfermedad y la presencia de un dolor que “no es normal” cuando llega la menstruación.
"La endometriosis no es algo que debamos aceptar como 'normal'. Si una adolescente tiene ciclos dolorosos o abundantes, es fundamental buscar un diagnóstico temprano para evitar complicaciones futuras. Además, adoptar hábitos saludables como el ejercicio y una buena alimentación puede marcar una gran diferencia en cómo enfrentamos esta enfermedad. No estamos solas; hay soluciones y apoyo disponible", concluyó con esperanza.
La historia de Luciana resalta la importancia del diagnóstico temprano, el apoyo emocional durante los tratamientos y cómo un cambio hacia hábitos saludables puede transformar la calidad de vida frente a una enfermedad crónica y dolorosa como la endometriosis. Se puede encontrar más información en Instagram: endosanfco.
Los síntomas: si duele "no es normal"
La endometriosis es una enfermedad crónica en la que el tejido similar al endometrio, que normalmente recubre el interior del útero, crece fuera de este órgano. Este tejido ectópico puede desarrollarse en la cavidad pélvica, especialmente en los ovarios, detrás del útero, en las trompas de Falopio, y ocasionalmente en la vejiga o el intestino. El dolor intenso en las menstruaciones no es normal y se debe consultar al médico.
Los síntomas más comunes incluyen:
• Dolor pélvico crónico: especialmente durante el ciclo menstrual, las relaciones sexuales, al defecar o al orinar.
• Infertilidad: la endometriosis puede dificultar el embarazo.
• Fatiga, náuseas y distensión abdominal: éstos síntomas pueden empeorar durante los períodos menstruales.
• Depresión y ansiedad debido al impacto en la calidad de vida.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se basa en los síntomas, estudios de imagen como ecografías o resonancias magnéticas, y biopsias. No existe una cura para la endometriosis, pero los tratamientos incluyen analgésicos, terapias hormonales y cirugía para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Tipos de endometriosis
Se clasifica en varios tipos según su localización:
• Superficial: en el peritoneo pélvico.
• Quística de ovario (endometrioma): en los ovarios.
• Profunda: en el tabique rectovaginal, la vejiga o el intestino.