Tránsito
Accesos desde la autovía: señales insuficientes y asfalto necesario en avenida Sastre
Si bien existen cuatro accesos, la mayoría carece de señalización y buena iluminación. Además, el tramo de tres kilómetros de la Avenida Sastre en Frontera, que conecta con la autovía, aún no está pavimentado.
La falta de señalización adecuada en los accesos a nuestra ciudad es una de las principales deficiencias de la autovía que conecta con Santa Fe. Para los automovilistas o transportistas que visitan por primera vez Frontera o San Francisco, resulta complicado encontrar alguno de los accesos si no ingresan por el tradicional a la altura de Josefina, que forma parte del antiguo trazado de la ruta 19. Este problema se agrava con los altos pastizales en algunos tramos y las deficiencias en el alumbrado en otros.
Los accesos son cuatro.
Acceso por Josefina: es el más tradicional y sigue el antiguo trazado de la Ruta Nacional 19. Este acceso es el único que cuenta con señalización elevada, pero para llegar al Camino Interprovincial deben recorrerse más de 10 kilómetros desde la salida de la autovía. Por el Camino Interprovincial: la calle que divide jurisdicciones está pavimentada hasta la autovía, pero las señales indicadoras son escasas y la iluminación no es la mejor. Por calle Caseros: aquí sucede algo similar respecto de las señales indicadoras del acceso, aunque caso se han colocado luminarias que permiten un mejor tránsito nocturno.
En todos estos casos, el asfalto permite una circulación normal. No ocurre lo mismo con el ingreso por la Avenida Sastre en Frontera. Partiendo de la intersección del Camino Interprovincial con el bulevar 9 de Julio de nuestra ciudad y, por espacio de poco más de tres kilómetros recorre la citada y llega al puente que se construyó con la autovía. Comienza allí el trazado de la ruta provincial 32S que se prolonga hasta Sastre y San Martín de las Escobas. Una vía de comunicación esencial para el oeste santafesino que aún sigue siendo de tierra, pese a las gestiones que desde hace tiempo se llevan adelante para lograr su pavimentación.
El tramo de tres kilómetros que une el ejido urbano de Frontera, bordea Estación Frontera y llega a la autovía tampoco está pavimentado. El ingreso y egreso de la ruta de doble mano sí lo está, pero apenas se comienza a transitar este tramo, el camino consolidado forma parte principal del paisaje. Precisamente, hace pocas semanas, la Cámara de Senadores de la provincia de Santa Fe aprobó por unanimidad un proyecto de comunicación que reclama al Poder Ejecutivo Provincial a incluir la pavimentación de un tramo en el Presupuesto General de Gastos y Cálculos de Recursos 2024-2025.
El proyecto de comunicación argumenta que “la pavimentación impulsará el desarrollo económico local, facilitará el acceso a empresas e industrias de la región y fortalecerá la conectividad regional, integrando a Frontera con localidades cercanas y consolidando el vínculo con la autovía ruta 19”.
Constituiría una obra trascendente para mejorar los accesos a Frontera y San Francisco. Pero además satisfaría una necesidad de los habitantes de ambas ciudades que deben transitar por allí para concurrir a centros asistenciales o educativos y para desarrollar sus tareas laborales. La iniciativa legislativa señala que “el sector presenta un estado de deterioro significativo, lo que dificulta la circulación, especialmente en condiciones climáticas adversas”. LA VOZ DE SAN JUSTO lo recorrió y comprobó que no es así. El camino de tierra está bien consolidado, aunque habría que observar qué ocurre en los días de lluvia.
No obstante, el asfalto es una de las obras que deben llevarse a cabo para que este acceso tenga las condiciones transitabilidad imprescindibles en los tiempos que corren. Entre ellas, iluminación correcta, vigilancia policial, controles de agentes de tránsito de Frontera y señal sonora en el paso a nivel que cruza la avenida Sastre.
En definitiva, ingresar a San Francisco, para un conductor foráneo significa “adivinar” la ubicación de algunos de las vías que llevan al ejido urbano. Y, en el caso de ingresar por la avenida Sastre, la falta de pavimentación y otras medidas de seguridad alteran la normal circulación. Por ello, más que un proyecto de comunicación se requiere una decisión política para dotar a San Francisco y Frontera de una red de accesos desde la autovía que esté a tono con las necesidades de este tiempo.